El duelo migratorio | 413
Migrar puede ser emocionante… y, al mismo tiempo, un pequeño desgarro que cuesta nombrar. Te ilusiona lo que viene, sí; pero también se queda un nudo en el pecho por todo lo que dejas atrás.
Y lo curioso es que el duelo migratorio no siempre aparece al principio. A veces llega cuando ya haces vida normal, cuando te sabes el camino al trabajo, cuando la novedad se convierte en rutina. Y entonces, sin avisar, aparece esa tristeza suave que viajó contigo sin que te dieras cuenta. Empiezas a extrañar lo pequeño —un acento, un olor, un detalle cotidiano— y también lo grande: tus vínculos, tus costumbres, tu forma de entender el mundo.
En este episodio hablamos de eso que duele cuando estás lejos, de todo lo que se mueve por dentro… y también de la fuerza que nace en medio de ese cambio.
Si estás viviendo algo parecido, queremos acompañarte. ¡Te esperamos el miércoles!